El trabajo realizado por Martin Tall, para conseguir un máster en ciencia cognitiva de la Universidad de Lund, ha sido un sistema de seguimiento ocular para la interacción a tiempo real entre el hombre y la máquina, llamado NeoVisus.
El sistema, lejos de ser útil a gran escala, permite mostrarnos la posiblidad de usar un sistema sin necesidad de teclado ni ratón, algo que para más de uno puede resultar una gran facilidad. Sin embargo, mirándolo desde un punto de vista futuro, cabe la posiblidad de añadir nuevas funcionalidades a algunos programas, como por ejemplo algo tan sencillo como serÃa responder a un diálogo “Si” o “No” con un simple movimiento de cabeza. El resto queda abierto a la imaginación.
El software que están desarrollando se basa en cámaras de detección de profundidad, que són capaces de determinar la posición de la persona que está jugando y detectar sus movimientos. Según dice el CEO de la emrpresa, Michel Tombroff “No necesitas tener un controlador en tus manos y tampoco necesitas vestir ropa especial. Simplemente es necesario que te pongas delante de la cámara y empieces a jugar moviendo todo tu cuerpo”.
Vuelta a la carga con otro curioso instrumento electrónico. Ésta vez se trata de Attigo, una mesa de mezclas digital, que permite hacer scratchs y efectos cómo si de un mezclador corriente se tratara, usando para ello una pantalla táctil.