Mar 20 2008
La píldora en red
Silicon Valley está trabajando en un sistema que permitiría monitorizar la toma de medicamentos y sus efectos. La tecnología consiste en píldoras que informan de cuándo fueron tomadas así como de sens
ores que monitorizan las respuestas de nuestro cuerpo frente a éstas.
La compañía fue motivada, según su creador, por el hecho de que muchos problemas de salud son derivados de la dificultad de seguir el tratamiento correspondiente mediante pastillas después de salir del hospital. Según Savage, el 40 por ciento de reingresos hospitalarios por insuficiencia cardiaca ocurren porque los pacientes dejan de tomar sus medicamentos adecuadamente. No obstante, aún cuando se sigue un régimen dictado por el médico, puede que éste no sea el adecuado, tal y como cuenta Leslie Saxon, las dosis de medicamentos que se utilizan para los pacientes con insuficiencia cardiaca, se derivan de ensayos clínicos que a veces no se adaptan a las necesidades de cada afectado.
En el sistema de Raisin, cada pastilla contiene un marcador de eventos indigestible (IEM) que consta de un microchip del tamaño de un grano de arena con una película de batería que se activa en el momento de la ingestión. Una vez ingerido, el IEM envía una señal eléctrica de alta frecuencia a través de los tejidos del cuerpo que es captada y registrada por un receptor situado en el pecho o abdomen del paciente por un parche o debajo de la piel con una inserción subcutánea. El receptor también controla la frecuencia cardiaca, detectando la actividad eléctrica del corazón; la respiración, detectando cambios en la impedancia de los electrodos con la contracción y expansión del pecho; y la integridad física, monitorizada mediante un acelerómetro diminuto similar al de los iPhone.
Una vez se tiene toda la información se cargan a un servidor a través de un teléfono móvil o ordenador para que sean estudiados. El paciente puede entonces ser avisado para reajustar la dosis de medicamento o cambiarla.
Según Savage éste sistema sería muy útil para pacientes con problemas mentales que a menudo quieren (o deben) seguir un régimen pero la naturaleza de su enfermedad les hace difícil hacerlo. El sistema de Raisin podría alertar a los familiares si éstos em¡nfermos se olvidaran alguna de las dosis.
Pruebas clínicas en humanos se empezaron a hacer este año para ver la funcionabilidad de los IEM y de los sensores. La compañía espera tener el sistema listo en el mercado el año 2011.
Más información: www.technologyreview.com
